Antes de que Shinjuku y Shibuya existieran como centros urbanos, Asakusa era el patio de recreo de Tokio: el pueblo del templo de Senso-ji, el más antiguo de la capital, y el barrio de teatros y ocio que creció a su lado. Ese ambiente de shitamachi (ciudad baja) pervive en las galerías cubiertas, los bares de pie y las tiendas de artesanía, y es la razón por la que la mayoría de los visitantes viene aquí el primer o el segundo día.
La otra mitad de este destino está en la orilla este del río Sumida, a 20 minutos a pie o a una parada de tren: la Tokyo Skytree, la torre de radiodifusión autoportante más alta del mundo, con un centro comercial y un acuario a sus pies. Entre ambas discurren paseos fluviales y los muelles de los autobuses acuáticos que bajan hacia Hamarikyu y Odaiba.
Lo más destacado
- Pasar bajo el farol gigante de Kaminarimon camino de Senso-ji
- Picoteo y recuerdos por la calle comercial Nakamise
- La vista desde los miradores de la Tokyo Skytree, a 350 y 450 metros
- Vestir kimono o recorrer en rickshaw las calles traseras
- Un autobús acuático o un crucero nocturno en yakatabune por el río Sumida
- Curiosear menaje de cocina en la calle Kappabashi
Asakusa y Skytree en imágenes





Cuánto tiempo quedarse y dónde alojarse
Cuánto tiempo: medio día basta para el templo, Nakamise y las calles traseras; añada la Skytree y un crucero por el río para un día completo.
Dónde alojarse: Asakusa es una de las zonas con mejor relación calidad-precio para dormir en Tokio, con muchos hoteles de gama media, alojamientos de estilo ryokan y hostales, un ambiente tranquilo de noche y conexión directa con ambos aeropuertos por la línea Asakusa. El inconveniente es la distancia al lado oeste: cuente 30–35 minutos hasta Shibuya o Shinjuku. Vea dónde alojarse en Tokio.